Cuando pensamos en duelo solemos asociarlo con la muerte de una persona cercana. Sin embargo, también podemos atravesar procesos de duelo frente a separaciones, cambios de trabajo, mudanzas, migraciones, pérdida de proyectos o transformaciones importantes en nuestra vida.
No existe una manera correcta de atravesarlo
Cada persona vive las pérdidas de una forma diferente. Pueden aparecer tristeza, enojo, alivio, culpa, confusión, cansancio o incluso momentos en los que parece que nada cambió.
Estas experiencias no siguen necesariamente un orden y tampoco tienen un tiempo idéntico para todas las personas.
Lo que cambia cuando algo se pierde
Una pérdida no modifica solamente aquello que ya no está. Muchas veces también transforma rutinas, vínculos, expectativas, proyectos y la forma en que imaginábamos el futuro.
Por eso atravesar un duelo puede implicar ir construyendo una nueva manera de habitar la propia vida, sin necesidad de borrar lo que fue importante.
El acompañamiento terapéutico
Un espacio de psicoterapia puede ofrecer un lugar donde expresar lo que estás viviendo sin exigencias sobre cómo “deberías” sentirte, comprender los cambios que produjo esa pérdida y reconocer recursos para transitar el proceso de una manera más consciente.
Pedir acompañamiento no significa que exista una forma incorrecta de estar atravesando el duelo. A veces simplemente necesitamos un espacio propio para poder alojar lo que nos está pasando.